Y si cambiamos nuestra mirada…

La única revolución posible es la revolución de la mirada. Puedes cambiar el mundo con la manera en que tu alma posa su mirada en él. Lo que hay en tu corazón se escribe más tarde o más temprano fuera de tu corazón (…)

Visiones esenias
Daniel Meurois

¿Acaso la posición de una mirada traduce algo distinto de la orientación del espíritu?

La forma en que consideramos al mundo y al prójimo, la forma en que nos comportamos con ellos expresa con exactitud lo que nos habita… y lo que nos habita es el resultado de nuestra libertad.

A estas alturas deberíamos haber comprendido todos claramente que si nos dejamos gobernar por un estado mental contaminado y permitimos que nos sojuzguen emociones desatadas, nuestra relación con todo lo que es se verá perturbada.

La primera prolongación de una orientación de espíritu y por tanto de la mirada posada en el mundo es el resplandor de un aura… Aunque pocos de nosotros en este mundo la percibamos conscientemente, miríadas de nosotros sentimos sus efectos.

Todo lo que está en nosotros, tanto lo más bello como lo menos bello, forzosamente transpira fuera de nosotros.

Decidamos el Amor en nosotros, y lo proyectaremos automáticamente a nuestro alrededor: eso es lo que nos enseña este pensamiento.

De entrada todos aceptamos esa verdad; podemos intuir su fundamento y su lógica. ¿Pero hasta qué punto la comprendemos y la integramos a nivel de lo concreto en nuestra vida cotidiana?

¿Acaso somos más proclives a la queja y el desánimo que al optimismo y a una buena resiliencia?

Consideremos qué sucede en nuestro interior y recordemos siempre que detentamos las llaves de la metamorfosis de nuestro mundo, individual y plenamente. Este siempre ha sido y será siempre a la medida de nuestra calidad de alma. Todo es una cuestión de intención.

La Felicidad, se decide, al igual que lo Bello… y ambos son contagiosos.

Extraido del libro Las 108 perlas del Cristo

Daniel Meurois