“Corazón de mi corazón, Aliento de la Divinidad en mi centro, Memoria del Presente eterno, en este instante sagrado, recibe mi petición.
Ayúdame a encontrar la fuerza de ser el soberano de mi alma y el servidor de la Vida.
Ayúdame a obrar sin descanso para que el Amor surja en cada uno de mis pasos, detrás de cada uno de mis gestos, en cada una de mis palabras y en lo profundo de cada uno de mis pensamientos.
Que mi aliento sostenga para siempre el aliento de todos los seres vivientes.
Que mis manos alivien, que mi mirada ilumine, que mis palabras instruyan todo lo que existe.
Que el Sol de Eternidad recoja en este instante el impulso de mi alma.
Corazón de mi corazón, hago el voto solemne de servir para siempre la Presencia del Viviente bajo todos los cielos de este mundo.
Acepta mi ofrenda.”
ADVAITA
Daniel Meurois