¿Cuántas veces al día juzgamos o nos juzgamos? No planteo esta pregunta para sentirme o haceros sentir culpable! El juicio es algo que acompaña sufrimiento y nos aleja de nuestra realidad, en definitiva nos hace daño.

En el libro Pasaje hacia una nueva mirada Chantal Dumont, nos propone ejercicios que nos conducen al NO juicio. Ante una situación, sea cual sea, podemos imaginar por ejemplo que un amigo ha hecho algo que a nosotros no nos parece correcto, que no nos parece ético o bueno…

 

Ante el juicio

 

¿Podéis simplemente quedaros silenciosos, sin hacer comentarios, sin juzgar? La aceptación es esto. La aceptación es puro amor, amor a todo lo que existe, a todo lo que ocurre, a la vida como a la muerte, a la belleza como a la fealdad. El amor ya no juzga más a uno como bueno y al otro como malo; cada uno juega su papel en el gran teatro de la vida, cada uno está en su lugar y esto es lo que buscáis en lo más profundo de vuestro ser: Estar en vuestro lugar, como cuando erais niños.

Ahora propongo que os toméis unos instantes, justo para sentiros en vuestro lugar, sin comentarios ni juicios. Veréis que ejercitando esta actitud, los juicios, poco a poco, desaparecerán.

Ejercicio

Instalaros confortablemente y dirigid vuestra atención en el sitio que ocupa vuestro cuerpo en el espacio.

Sentid el aire sobre cada parte de vuestro cuerpo. Sentid cómo el aire os rodea y sentid las partes de vuestro cuerpo que tocan el suelo o la silla sobre la que estáis sentados. Luego, poned vuestra atención en vuestro rostro. Sentid todas las superficies de vuestro rostro y su contacto con el aire que las acaricia. No olvidéis ninguna parte: las mejillas, la nariz, los párpados, la frente, la barbilla… Luego, poned vuestra atención en los ojos ¿hacia donde miran?  

Después haced lo mismo con los objetos que os rodean. Sólo mirad, sin hacer ningún comentario; mirad el techo, el suelo, las paredes, la vela, los sillones…

Después, sentid el espacio que ocupáis en este lugar. ¿Podéis simplemente ahora aceptar que estáis aquí, en este lugar, tal como sois? Si observáis todavía comentarios, no los rechacéis, aceptadlos, vuestro amor es infinito y lo acepta todo. Sentid la paz que os llena al aceptar simplemente estar aquí, sentados, en el presente de vuestra Presencia. Quedaros unos momentos más en esta simple atención del instante presente; haced una pequeña pausa antes de seguir leyendo.  

¿Cuántas veces os habéis otorgado un momento para no hacer nada, un momento para saborear el Ser? Cuanto más practiquéis este ejercicio, más desarrollaréis la actitud de aceptación y de no-juicio

“Pasaje hacia una nueva mirada”
Chantal Dumot

Cuando practicamos este ejercicio con regularidad, creamos un hábito que se convierte en algo natural, el estado de observación que nos permite también observarnos a nosotros, nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras intenciones, etc… de esta manera, además, podemos percibir el estado interior de la persona que tenemos delante. Es todo un descubrimiento que nos aporta una alegría inmensa! En ese momento es cuando nos damos cuenta de que somos dueños de nosotros mismos y nos veremos cada vez menos arrastrados por las “olas” de la vida.

Se habla mucho de estar en conciencia, de ser seres conscientes, de que todo está en nuestro interior… Pues aquí tenéis una herramienta maravillosa para encontrar todo esto.

Vivimos en una sociedad donde el JUICIO por todo es impresionante!!! Claro, los medios de comunicación se encargan bien de alimentar eso con programas que incitan a la crítica, al juicio, a la falta de respeto por lo que hace o piensa el otro…

¿Cómo queremos crecer interiormente con estas impresiones? Lo primero que os propongo es que desconectéis la televisión!!! sí!!! desconectarla y empezar a elegir qué impresiones queréis recibir, elegir bien, elegir aquello que os ayude a alejaros de ese juicio irrespetuoso, de esa falta de aceptación, porque ese mismo juicio que se dirige hacia fuera, es el mismo que os dirigis a vosotros mismos. Y esto os aleja del Amor.

La actitud de la aceptación y del no-juicio, no es una actitud pasiva, todo lo contrario, es profundamente transformadora porque despierta al verdadero discernimiento.

 

Ante la aceptación

 

La aceptación es un acto, no una creencia

Os propongo ahora un pequeño ejercicio que podréis hacer cada vez que habéis olvidado aceptaros. Este ejercicio os traerá de vuelta a vuestro estado natural de relajación y la relajación lleva inevitablemente  a la aceptación  de lo que existe, por tanto al regreso de vuestro vosotros Real.

Ejercicio

Instalaros confortablemente, cerrad los ojos, y a cada inspiración tomad conciencia de que inspiráis todo el Amor del universo y toda la luz divina que habitan en todas las formas de vida. Sabéis que este amor está por todas partes. Inspirad este amor, esta paz, y dejad que llene todas las células de vuestro cuerpo.

A cada expiración, dejad que cualquier tensión, cualquier juicio o cualquier emoción que consideráis que os invade, se vaya. Luego dejad que entre de nuevo la luz sanadora y relajante, hasta que os sintáis en un estado de aceptación perfecta, con una sensación de paz profunda.

Haced esto durante unos minutos solamente y comprobaréis con qué  facilidad “lo conseguís” en cuanto dejáis de pensar en la manera de hacerlo y remplazáis vuestros pensamientos por actos tan simples como éste y de un efecto tan inmediato.

También podéis utilizar este ejercicio cuando encontráis a una persona o un acontecimiento ante el cual os sorprendéis reaccionando; os recolocará muy fácil y rápidamente en vuestro centro, en vuestra paz.

“Pasaje hacia una nueva mirada”
Chantal Dumot

Al final los ejercicios más sencillos suelen ser los que nos llevan a resultados verdaderamente sorprendentes! Siempre buscamos lo complicado porque pensamos que será lo que más nos aporta, pero la simplicidad siempre nos sorprende con lo más grande y hermoso que podamos imaginar.

“Es tan simple ser Feliz… pero tan difícil ser simple…”

Esther Pertegal