Quiero compartir con vosotros este artículo de Soleika Llop en el que nos muestra algunos de los principales mensajes del libro. Con la profundidad y claridad de espíritu que la caracteriza nos hace tocar la sensibilidad y autenticidad con la que te impregna esta obra de Daniel Meurois que no deja indiferente a nadie… Gracias Daniel por hacernos estos regalos para el Alma!!!!
Muchas gracias Soleika por este magnifico artículo!

Daniel Meurois, el reportero akásico, nos propone con este libro una inmersión en el universo de tres mujeres que fueron como tres celulitas del Maestro. Como el resto de la Obra de Daniel, este libro rezuma sensibilidad, delicadeza y veracidad. Crónica de hechos lejanos en el tiempo, pero a la vez tan actuales. Nos ilustra acerca de los frenos, barreras, resistencias que supone por parte del ego el acceso a la iniciación, resistencias simbolizadas por los romanos o por quienes vilipendiaron al Maestro.
Pero qué reconfortante es pensar que aquel increíble recorrido de la fuerza crística por nuestra geografía humana permanece ahí, intacto, en las bibliotecas del saber, a la disposición de cualquier reportero etérico. Sólo que Daniel lo hace con mucho arte, el de saber transportarnos en volandas a cualquier escenario y hacer que nos integremos en él, y que nos sintamos uno con él. Sabe lograr que nos pongamos en la piel de Myriam de Magdala, Salomé o Jacobea como si fueran partes consubstanciales de cada uno de nosotros. Pero es que…¿acaso no lo son?
Si uno observa esta historia con las gafas de la superficialidad, puede pensar que nos están hablando de tres mujeres que tuvieron que abandonar a sus familias para seguir al Rabí. Pero sabemos que el Cristo casi siempre se expresaba en términos metafóricos, por lo tanto, lo que nos descubre este relato es la forma en que el Yo femenino que sabe intuir, sanar y penetrar en lo más profundo de la naturaleza humana, para poder desarrollarse y ser plenamente operativo, ha de aparcar una serie de apegos, creencias, temores y adherencias. La voluntad, o ecuación de decisión –representada por los maridos de las tres mujeres- ha de asentir y estar dispuesta para emprender esta gesta en la que se abren las puertas del universo interior.

A continuación, unos retazos de este delicioso libro, para hacer boca, un simple aperitivo, como prefiguración de un auténtico festín para el espíritu: la lectura de este sobrecogedor testimonio. Entre paréntesis, mis comentarios.
17.- A veces el Rabí nos enseñaba lo que él llamaba la conversación del silencio.
26.- Nos cuesta comprender que no cambiamos el curso de las grandes cosas que nos esperan, y que nuestra libertad no se encuentra ahí, sino en otro sitio, remontando la corriente de nuestra alma. Nuestro destino nos alcanza siempre, aunque nos pasemos la vida huyendo de él.
31.- Si un ser peca a menudo es porque, frente a él, otro ser le ayuda a pecar.
34.- Cuando intentaba ver claro, necesariamente terminaba con la sensación de tener el alma prisionera en una especie de pegamento donde emergían los sentimientos más diversos y los más confusos. (Esta fue la reacción de Jacobea al haber estado frente al Maestro, es lo que ocurre cuando nos acercamos a la luz pero con una gran carga de sombras, suele producir confusión, por ello antes es necesario realizar una profunda limpieza)
44.- Había pasado de repente de lo que consideraba que había sido la noche de mi alma a su pleno día…sin el menor amanecer. (Aquí Jacobea cuenta que pasó de experimentar una gran envidia a verse cegada por la luz del Rabí, y nos sugiere que es preferible seguir un proceso paulatino, un circuito de limpieza, como el que se practica con la Alquimia Genética por ejemplo, y que no es muy aconsejable saltarse los pasos porque sino el choque con la luz es demasiado fuerte).
45.-Dijo el Maestro, en varias ocasiones que ni uno sólo de los acontecimientos que se producían a su alrededor ocurrían sin que él lo hubiese querido para una finalidad precisa. (Esto nos sugiere que cuando despertamos nuestro Yo crístico, la ley de Heisenberg, la ley del azar, queda totalmente inoperativa, sabemos por qué hacemos las cosas y en qué preciso momento, los encuentros con otros seres o las situaciones que vivimos nunca son casuales, sino que tienen una finalidad que hemos planeado de antemano).
Era necesario que mi ser se hartase hasta el final de absurdidades, de cóleras y contradicciones para entrar en una especie de putrefacción, pues, de manera extraña, la maduración, en nosotros, hombres y mujeres, parece imposible si no hemos padecido la angustia de la descomposición. (Esto ha sido la regla hasta ahora, pero pasada la frontera del 21.12.12 todo ha de ser distinto).
47.- Le cuesta caro al ser humano ser libre. Ser libre es no poder volver a acusar a nadie de nuestros males. Es atreverse a estar solo y reconocerse responsable de cada uno de los pasos que damos, es también correr permanentemente el riesgo de equivocarse.
51.- Parece como si fuese necesario que lo muy grande deba venir de infinitamente lejos en el tiempo o incluso del final de los caminos de nuestro mundo para que por fin lo reconozcamos.
52.- Todo lo que acerca, todo lo que hace abrazar y fusionarse es igualmente motivo de alejamiento y disolución.
53.- Cada uno se detiene en la nostalgia que conserva, en lugar de comprender que cuando una puerta se ha abierto en su alma, no se vuelve a cerrar nunca más. (Una vez que se ha palpado la vibración crística, o bien la vibración de un ser que mueve energía crística, nos queda un recuerdo imborrable, no podemos negar lo que hemos sentido).
62.- Siempre somos nosotros los que fabricamos nuestra amargura, no es culpa de la vida, la vida no es nadie, todo reside en la manera en que decidimos darle forma en nosotros.
63.- Creemos siempre que para ver de forma clara es necesario el pleno día, bajo el Sol, pero en verdad os digo que para soportar el Sol y sus rayos que lo desnudan todo, es necesario primero haberse hecho con la sombra hasta dejar de tenerle miedo.
64.- (En esta página el Maestro realiza lo más parecido a una práctica de Alquimia Genética).
91.- Cuando se pierden escamas, duele al mismo tiempo que alivia.
97.- Lo que habéis venido a buscar a través de mi –dijo el Rabí- es la naturaleza del silencio que os habita cuando estáis solos con vosotros mismos..pues las verdaderas escrituras, os lo afirmo, están escondidas en vosotros. (Nuestra Biblia particular son las incursiones que realizamos en nuestro interior, por ejemplo a través de los ejercicios con las Capas del ADN sutil, esas son las escrituras que deberíamos recorrer a diario).
(Continuará)
Soleika Llop