“Lo Sagrado habla siempre por Sí mismo; no necesita que Lo señalemos con el dedo, que Lo comentemos o Lo demostremos. Lo Sagrado es y se expresa con Su sola presencia, sin que sea necesario el bordado de las palabras y de las frases; le murmura simplemente al alma: No digas nada, ábrete y escucha…”

La Morada del Resplandor